Carta Semanal de Josep Miró i Ardèvol: Sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Morín

Apreciado amigo/Apreciada amiga:

Se ha hecho pública la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Morín. En este enlace podrás encontrar una amplia información fidedigna. La actual sentencia es paradójica en el sentido de que si bien reduce de 11 a 3 la consideración de abortos ilegales, en la sentencia recurrida, la condena era de 18 meses de prisión y otros tantos de inhabilitación profesional. A pesar de la reducción del número de delitos, el Tribunal Supremo mantiene el cómputo global de la condena a aumentar la penalización por cada delito cometido. Ha sido un proceso largo y costoso que ha puesto de relieve dos cosas. Una sobre lo difícil que es que se produzca una condena por un aborto ilegal, y también que la iniciativa emprendida debe servir para desmantelar una red de clínicas muy especializadas en abortos en avanzado estado de gestación y que habían llegado a ser un lucrativo negocio. No quisiera dejar pasar por alto la ocasión de mencionar una trágica paradoja que se hace mayor con el paso del tiempo. La sanción para un aborto ilegal oscila entre 1 y 6 meses como mucho, y además la figura penal del aborto ha quedado muy, muy limitada. Una pelea entre un hombre y una mujer que no dé pie a lesiones pero sí signifique un acto violento contra ella, puede significar más de 2 años y por lo tanto el ingreso en prisión. También empiezan a ser frecuentes las penas de prisión por maltrato animal. Es evidente que no estoy expresando mi disconformidad sobre el régimen de castigo de la violencia en el caso de la mujer, o en el otro caso bien diferente; el de la protección de los animales, lo que subrayo es la escasa consideración que tiene el ser humano no nacido en cuanto a su protección legal y el escaso interés que este brutal desequilibrio despierta. En esta situación encontramos parte de la respuesta a la grave crisis de las pensiones. Y es que todo error, toda vulneración de la ley natural, conlleva consecuencias.

El caso Morín ha puesto de relieve cómo es de importante la continuidad del trabajo y disponer de los recursos materiales y personales necesarios.

Os invitamos a participar en la acción de la frase que formará parte de los carteles de la campaña por la concordia. Escríbenos a secretaria@e-cristians.net indicando si prefieres: “Fem concordia” (Hagamos concordia”) o “El remei és la concòrdia” (El remedio es la concordia).

Recibe un cordial saludo,

Josep Miró i Ardèvol

#AhoraConcordia

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Cas Morín

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