Carta Semanal de Josep Miró: Qué podemos hacer ante un momento difícil de nuestra convivencia

Queridos amigos y amigas:

En el transcurso de los días el conflicto y el enfrentamiento no ha disminuido, e incluso puede tender a crecer. Como miembros de la Iglesia y seguidores de Jesucristo, tenemos por encima de nuestras legítimas preferencias políticas el deber de cumplir como cristianos. No se puede vivir una fe separada de la realidad cotidiana sea esta individual o colectiva; política.

Los obispos catalanes en su mensaje nos decían: “En estos días, pedimos a todos los católicos que recen, que pidan la bendición de Dios sobre Cataluña que vive un momento delicado de su historia”, y los obispos españoles nos guiaban por el mismo camino: “en especial os invitamos a la oración”. Es cierto que en los momentos difíciles lo más importante que podemos hacer es orar.

Pero la vía de la oración para los laicos insertos en el mundo, no es excusa, todo lo contrario, para no ser agentes activos. Los obispos catalanes nos dicen: “La Iglesia quiere ser fermento de justicia, fraternidad y comunión, y se ofrece para ayudar en este servicio en bien de nuestro pueblo”, y decían los obispos españoles en una línea complementaria: “en estos momentos graves la verdadera solución del conflicto pasa por el recurso del diálogo desde la verdad y la búsqueda del bien común de todos, como señala la doctrina social de la iglesia “, y añadían: “para hacer posible este diálogo honesto y generoso, que salvaguarde los bienes comunes de siglos y los derechos propios de los diferentes pueblos que conforman el Estado “.

Tenemos aquí perfectamente delimitada la actitud personal y colectiva que como cristianos hay que llevar a cabo, individualmente siendo agentes de justicia, fraternidad, comunión, diálogo, haciendo que esta actitud se esfuerce en buscar la verdad y construir el bien común.

La verdad con buena doctrina democrática es como un espejo roto. Cada sujeto político tiene un trozo más o menos grande y nadie lo tiene todo entero. Si lo que hacemos con los trozos es lanzárnoslos mutuamente a la cabeza, lo único que conseguiremos es desmenuzarlos aún más, haciendo más difícil encontrar la verdad. Si buscamos unirlos, nos acercaremos. En la práctica esto significa intentar comprender las razones del otro y aplicarlas a nuestro propio razonamiento, y esforzarnos en ver no desde los abstractos, sino desde la realidad cotidiana, cuáles son los mejores caminos que nos conducen al bien de todos, el bien común.

Pero dicho esto, hay que añadir que por importante que sea este conflicto no se lo puede comer todo. Las actividades continúan, y en este sentido te animo a participar en dos próximos encuentros:

  • Día 23 de octubre, a las 19: 30h. para tratar sobre la situación actual y las iniciativas de mejora del proyecto Católico. Pero no mucho (CPNM), la comunidad que estamos construyendo en facebook y que ya supera los 5.000 seguidores.
  • Día 9 de noviembre, a las 19: 15h. primera convocatoria para reflexionar sobre la situación del conflicto que vive Cataluña y dialogar sobre las iniciativas a emprender y las actividades a desarrollar para contribuir al diálogo y la paz civil.

Os pido que respondáis a estas dos iniciativas porque afectan a dos capítulos decisivos para los católicos. Uno, el de trabajar sobre aquellos que se han alejado de la práctica o mantienen actitudes distantes. El otro, el de Cataluña, porque afecta el valor más preciado que es el de la convivencia.

No te quedes en casa y participa.

Un saludo afectuoso en Cristo.

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Cas Morín

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