Vientres de alquiler, eutanasia y legislación contra la discriminación. Carta Semanal de Josep Miró

Apreciados amigos/Apreciadas amigas:

Nuestro tiempo marcado por la torrencialidad informativa y la debilidad de la memoria nos puede llevar a situar lejos la pasada Asamblea de e-Cristians del 10 de junio. Es un error y no sólo por la proximidad sino por el diagnóstico que reclama mantener viva la necesidad de un Impulso Cristiano, de todos y cada uno. Ahora mismo hay tres temas sobre la mesa, y todos poseen un fuerte impacto sobre la vida de las personas y sobre la formación de su moralidad. Se trata de los vientres de alquiler, la denominada gestación subrogada (un eufemismo como el de calificar el aborto de interrupción voluntaria del embarazo, cuando interrupción designa un proceso que se puede recomenzar), la eutanasia, y la legislación sobre la discriminación.

Los vientres de alquiler, fenómeno que tiene sobre todo su origen en las parejas gays, y se ha extendido a grupos de población muy determinados, sobre todo en el mundo del espectáculo. Fuera de casos excepcionales, todos se basan en una empresa que hace de intermediario y una mujer que cobra para engendrar la criatura. En el caso de los gays hay además los óvulos de una segunda mujer. Es una manifestación más de desigualdad social, y se ha convertido en un negocio limitado pero de elevada rentabilidad para las empresas que lo gestionan. En España esta práctica está prohibida, pero se produce la paradoja de que el Registro Civil admite la inscripción del hijo así engendrado en otro país. Consecuencia: un incentivo para que la práctica se lleve a cabo.

El Observatorio de Bioética de España ha hecho un dictamen claro y contundente, reclamando que se mantenga la prohibición y se prohíba la inscripción en el registro civil.

Ahora hay que estar atentos para que cuando esta cuestión se debata en el Congreso el resultado concuerde con las conclusiones del Observatorio, que nos hacemos nuestros. La igualdad de la mujer no se juega en las listas cremallera de los partidos políticos, ni en si hay más o menos mujeres en los consejos de administración. Se juega en cuestiones como ésta de los vientres de alquiler, en la prostitución masiva y el tráfico de mujeres que impera en España y de forma destacada en Cataluña, la ausencia de ayudas al que quiere ser madre, la insuficiente protección laboral de la mujer embarazada, y el maltrato en las pensiones de muchas viudas, aunque en este último punto se ha registrado una mejora. e- Cristians buscará incidir sobre el voto parlamentario, y seguro que no seremos los únicos. En su momento pediremos tu colaboración.

Dos temas más de actualidad y, en este caso ceñidos al Parlament de Catalunya. Uno está relacionado con la iniciativa de despenalizar la eutanasia y el suicidio asistido. Como el Parlamento no tiene competencias lo que se quiere hacer es usar su potestad de presentarlo como propuesta en el Congreso. Es raro que con una independencia anunciada para dentro de cuatro días, y con una ley de desconexión al caer, al tiempo acudan a Madrid para hacer aprobar una ley española sobre la eutanasia. Mira que hay temas para abordar desde el Parlamento para llevarlos conjuntamente al Congreso, pues han ido a escoger este. Todo ello deja claro cuáles son las prioridades especialmente de ERC, PDeCAT, y su apéndice de Demòcrates, Catalunya Sí que es Pot, PSC, y Ciudadanos. Hemos llevado expertos para que manifestaran su punto de vista a la Comisión; la impresión de todos ellos es decepcionante. Ningún interés racional por parte de los diputados, simplemente se limitan a cumplir con desgana un trámite. Tampoco tenemos del todo claro cuál es la posición de los dos nuevos partidos recién nacidos Lliures, y Junts per Avançar. Sería bueno, más aún, un deber ético que se pronunciaran.

La segunda cuestión es la tramitación del Proyecto sobre la no discriminación. Una iniciativa en principio muy loable que se ve afectada por un mal planteamiento, si no se cambia. Ya existe una ley contra la discriminación de 2014, pero limitada sólo a las personas LGBTI. Ya reclamamos entonces una única ley para todos los grupos, pero sólo obtuvimos la promesa que se haría a los ocho meses. Ahora el 2017 sí se lleva a cabo pero con un muy grave inconveniente. En lugar de unificar las dos leyes se mantendrá la dualidad. El resultado es que los colectivos más discriminados, los que regula el nuevo proyecto, pobres, inmigrantes, etc… tendrán un nivel de garantías y protección muy inferior a los grupos LGBTI, por lo que habrá un contundente agravio comparativo. Tan importante como lo es que del orden de 40 disposiciones legales favorables a las personas GLBTI no figuran en el proyecto en curso sobre los otros colectivos discriminados. Hemos enviado un informe a la correspondiente comisión del Parlament razonando la necesidad de la equiparación.

Pensamos promover una acción conjunta de entidades para incidir lo más eficazmente posible sobre estas cuestiones, si bien como os exponía en la Asamblea, nos penaliza la orfandad política de los cristianos.

Recibe el más cordial de los saludos,

Josep Miró i Ardèvol

Subscriu-te al Butlletí








Cas Morín

¿Quieres decirnos algo?

Su nombre

Su e-mail

Su mensaje

Introduce los siguientes caracteres: captcha

Please leave this field empty.