Vendrán a por ti, vendrán a por mí … si no construimos la respuesta

Apreciado amigo/Apreciada amiga:

En esta carta semanal quiero exponeros una experiencia del pasado domingo 26 de septiembre, el fin de semana de los disturbios de los botellones, si bien con un hecho muy diferente, que tiene como común denominador la policía.

Por la mañana de ese día, ante la clínica abortista EMECE de la calle Anglí de Barcelona, concretamente en la acera de enfrente, dos chicos y una chica rezaban. Lo hacían de una manera tan discreta que difícilmente era perceptible su actividad, pero he aquí que en un momento determinado se presentó un coche de los Mossos d’Esquadra inquiriendo qué hacían allí. Naturalmente la pregunta ya es desproporcionada, porque tres personas en una acera pueden estar conversando, rezando o haciendo lo que quieran y la policía no tiene ninguna razón para intervenir. En realidad estaban haciendo un acto de presión, de intimidación. Les respondieron lo que hacían: rezaban. Los Mossos se dieron por satisfechos y se fueron, pero aún no había pasado media hora cuando regresaron y entonces, como ya no podían preguntar qué hacían, les pidieron la identificación. Ir pidiendo el DNI por la calle por parte de la policía, si no hay una causa bien determinada, es también un acto coactivo. No lo habrían hecho si no hubiera habido por en medio la intervención de la clínica EMECE. Es decir, la policía de Catalunya que tanta dificultad tiene para hacer frente a los botellones, está a la orden de una clínica abortista para presionar, intimidar a unas personas que no hacen absolutamente nada que pueda ser incívico, a no ser que ya se considere una provocación rezar en la vía pública. Los jóvenes permanecieron en el lugar, no se dejaron asustar por la policía. Y entonces, al cabo de poco tiempo, apareció un hombre que les gritó, insultó, amenazó, con una actitud que sinceramente sí era sancionable. Pero mira por donde la policía ya no estaba, y ya no volvió más. Este hecho no es ninguna anécdota, forma parte de una campaña del gobierno tanto en España como en Catalunya, que busca intimidar a aquellas personas que en los entornos de las clínicas abortistas, rezan, como es el caso, o que distribuyen folletos a quien los quiera coger. Los quieren acusar de intimidar a las mujeres que van a la clínica (digamos de paso que en el asunto del domingo con los Mossos la clínica naturalmente estaba cerrada).

Es evidente que quieren impedir la práctica de lo que son derechos fundamentales contemplados por la Constitución, el de la libertad de expresión, de manifestación y de reunión, que no tienen ningún otro límite que el orden público. Pero los gobiernos de Catalunya y de España están tomando una peligrosa deriva en la que los derechos se toman en función de quién es el sujeto: muy favorable para los amigos del gobierno hasta llegar al privilegio, y absolutamente represivo para aquellos que mantienen puntos de vista que no encajan con los suyos, como es el caso de aquellos que creen que el aborto no es una solución. Hace pocos meses por estas razones de prevalencia de los derechos fundamentales se derogó la figura delictiva que existía en el Código Penal para los piquetes de huelga en aquellos supuestos que violentan o intimidan a terceros, impidiendo por la fuerza el acceso al trabajo o forzando las tiendas a cerrar. Ahora todas estas actuaciones quedan en el aire y será muy difícil que puedan ser penalizadas Código en mano. Qué contraste más grande con lo que pasa con los jóvenes que rezan en los entornos de las clínicas abortistas. Lo que pasó ante la clínica EMECE, es pura y simple intimidación, y no es la primera vez. Forman parte de los preparativos de la propuesta de leyes del PSOE que pretende modificar el Código Penal, que es una ley orgánica, en concreto el art. 172.4, penalizando hasta 1 año de prisión a aquellas personas que en las «proximidades» de los lugares habilitados para interrumpir embarazos pueden «intimidar» a las mujeres. ¿Rezar es intimidar? ¿Repartir folletos que se pueden coger, o no, o tirar, es intimidar? Esta modificación de ley en el caso de que se apruebe difícilmente pasará la criba del Tribunal Constitucional, pero como este es tan lento, pasarán años en los que estará plenamente vigente, y mientras tanto la policía, la fiscalía dirigida por una ex ministro de Sánchez, intimidará , detendrá e intentará reprimir a estas personas. El objetivo de la ley no es que se asiente en la legislación española, sino sencillamente que sea un instrumento para dar miedo, que dé más cobertura a la policía. Que justifique que en lugar de pedirles el DNI pueda detener a la gente que reza. Realmente si no lo detenemos, acabaremos viviendo en un estado policial rosa de apariencia liberal.

Y para afrontar esta situación necesitamos ganar en fuerza y ​​actividad. Y esto sólo es posible si tú que ya eres socio de e-Cristians, participas de una manera más activa (Sí, quiero participar). Y pasando a  formar parte de e-Cristians los que sin ser socios recibís mi Carta Semanal (Sí, quiero ser socio). Sólo de esta manera impulsaremos la gran respuesta como la Asamblea de Asociaciones por la Vida, la Libertad y la Dignidad, la Alternativa Cultural Cristiana desde ForumLibertas, la necesidad creciente de disponer de atención jurídica, de la formación de los jóvenes, entre otras iniciativas.

Y ahora resérvate ya la gran cita, tanto si eres socio como si nos sigues, del 11 de diciembre por la mañana. La Asamblea Abierta de e-Cristians para (1) contribuir a la evangelización desde el espacio público, (2) impulsar la alternativa cultural, (3) reflexionar sobre cómo debemos intervenir en política en nuestras condiciones concretas. Podrás participar presencial o telemáticamente si te inscribes AQUÍ.

Este año juega a la lotería con nosotros para contribuir a la financiación de e-Cristians. ¡Y si encima nos toca…!

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